jueves, 21 de marzo de 2013

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El peligro de distraerse mientras conduces

Uno de cada cinco accidentes se produce como consecuencia de manejar en forma descuidada. En la actualidad, este factor se ve muy vinculado al uso de smartphones y sus aplicaciones. Revisa los riesgos y qué puedes hacer para evitarlos.

No cabe duda. Los smartphones son uno de los equipos fundamentales para la mayoría de las personas pues nos permiten estar conectados las 24 horas, lo que hoy es clave en muchos trabajos, a la hora de concretar negocios o estar en contacto con nuestros hijos. Por eso no es raro ver en las calles a muchos conductores hablando por celular, enviando mensajes o utilizando las redes sociales.

Y aunque sabemos que manejar usando nuestro celular puede acarrearnos una multa, las personas hacen caso omiso, olvidamos la gravedad que puede causar esta falta y seguimos cometiéndola en forma regular. De hecho, es uno de cada cinco accidentes se produce como consecuencia de manejar en forma descuidada, mientras que hablar por teléfono o enviar mensajes de texto durante la conducción originaron 13 mil colisiones durante el año 2011, convirtiéndose en la principal causa de accidentabilidad del país.

La entidad señala que si un conductor maneja a 80 km/h y decide contestar su teléfono celular en forma convencional, desatiende la conducción durante dos segundos, tiempo en el que su automóvil recorre 44 metros. Los expertos agregan también que hablar por celular retarda el tiempo de reacción del conductor hasta en un 50% y aumenta en cuatro veces el riesgo de sufrir un accidente de tránsito.

Un aspecto más a considerar: aunque esta infracción no causa tantos fallecimientos como el consumo de alcohol y las imprudencias de los peatones, durante 2011 produjeron 82 muertos y 9.700 lesionados.

En la actualidad existen diversas opciones de manos libres para conducir en forma segura, contestando fácilmente las llamadas y sin necesidad de sacar las manos del volante. Sin embargo, ¿qué pasa con los que acostumbran responder e-mails o enviar mensajes mientras conducen?

Para ellos están disponibles aplicaciones que pueden descargar en sus smartphones y que les facilitarán estas tareas.

Otra aplicación interesante, es cuando la aplicación lee en voz alta los mensajes y correos electrónicos, además de avisar quién está llamando. Y para aquellos usuarios que disponen de teléfonos con los sistemas operativos Android y Blackberry, la aplicación bloquea las funciones de mensajería del equipo, permitiendo que en caso de que se reciba un mensaje, se envíe de vuelta una respuesta preestablecida.

Como puedes ver, existen opciones para conducir seguro y no estar desconectado. Asimismo, te invitamos a seguir estas sencillas recomendaciones:
  • Aunque uses manos libres, limita las llamadas y su duración mientras conduces, pues la conversación podría distraerte.
  • Si sabes que la persona a quien llamarás va conduciendo, evita llamarlo.
  • No uses tu celular sin manos libres mientras conduces delante de tus hijos. Predica con el ejemplo a las nuevas generaciones.
  • No uses tu teléfono para sacar fotos  o grabar vídeos mientras conduces.



Muchas veces los autos están sometidos a temperaturas extremas, por lo que es conveniente seguir unos pequeños consejos para superar con éxito el calor y que nuestro auto se encuentre en óptimas condiciones. 

1. Cambios climáticos.
Ten en cuenta el cambio de estación y de horario en el momento de encerar tu auto.

2. Usa también anticongelante.
No utilices únicamente agua, revisa constantemente el nivel de anticongelante.

3. Presión en llantas.
Revisa la presión de las llantas.

4. Aire acondicionado: Check
Asegúrate que el funcionamiento del aire acondicionado sea el correcto.

5. No le puedes poner protector solar.
No maltrates la pintura, si hace sol, no lo laves a pleno rayo de sol, hazlo a la sombra.

6. ¿En donde dejaste los zapatos?
Evita manejar con sandalias o descalzo por mas cómodo que sea.

7. ¡No dejes alimentos en su interior!
Evita dejar comida dentro del auto, la cabina alcanza temperaturas muy altas y la descompone con rapidez.

8. No te conviertas en un asesino.
El habitáculo del auto se calienta mucho, por eso no debes dejar niños ni mascotas, pues pueden deshidratarse e incluso morir.

9. ¡Ouch! ¡Quema!
Si notas que el habitáculo está demasiado caliente, no entres, ni toques el volante o asientos, abre las puertas y espera a que se enfrié.

10. El detergente guárdalo para la ropa
No necesitas detergentes para lavar el auto, hazlo solo con agua y listo.

jueves, 14 de marzo de 2013

Como evitar tener puntos ciegos en la conducción

Al colocar los espejos retrovisores exteriores a 15 grados del coche se convierten en una extensión del espejo retrovisor central. Para colocar el espejo retrovisor izquierdo a 15 grados deberás  apoyar tu cabeza sobre el cristal y colocar el espejo de tal manera que apenas veas el lateral del coche.

Para ajustar el espejo derecho deberás inclinar tu cabeza hacia la derecha (más o menos hasta el centro del coche) y colocar este espejo de forma que tampoco se vea este lateral del coche.

Esto te hace expandir tu visión ya que ahora no tienes información duplicada en los diferentes espejos; se podría decir que estamos consiguiendo una vista panorámica de lo que tenemos detrás y a los lados. Esto, sumado a nuestra visión periférica nos permite tener una visión de 360 grados alrededor del vehículo.

Lo normal es tardar un par de semanas en acostumbrar a tus ojos y cerebro a esta nueva configuración pero te permitirá estar mucho más alerta de todo lo que sucede a tu alrededor en la carretera.



Cómo funciona: Frenos ABS y Control de Estabilidad (ESC)


Dada su creciente importancia, damos una breve explicación de cómo funcionan los frenos ABS y los sistemas de control de estabilidad conocidos globalmente como ESC.

Difundido como sistema que procura seguridad, los frenos ABS –Antilock Braking System, Sistema de frenado antibloqueo-, previenen el bloqueo o amarre de las llantas en caso de una frenada de emergencia y permiten que las directrices, si lo montan, conserven su capacidad de giro. Ello se traduce en una gran ventaja dinámica y mayor seguridad pasiva que pueden evitar en la mayoría de las circunstancias un accidente o por lo menos disminuir sus consecuencias.

Junto a ellos ha evolucionado el sistema de control de estabilidad, hoy llamado genéricamente ESC (Electronic Stability Control). El más conocido es el ESP –Electronic Stability Program, programa electrónico de estabilidad-. Sin embargo, algunas marcas han desarrollado sus propios sistemas y bautizados bajo nombres diversos: Stabili Trak (General Motors), VSC (Toyota), VSA (Honda), DSC (BMW), etc.

¿CÓMO TRABAJA?

El ABS usa sensores en cada una de las ruedas, los cuales vigilan la velocidad angular de una especie de engrane o rueda dentada, la cual es interpretada por una computadora y comparada constantemente entre todas así como la velocidad que lleva el vehículo. Si alguna de las ruedas fuese extraordinariamente más lenta, como ocurre en caso de una frenada de pánico, la computadora del ABS evalúa las velocidades de todas las ruedas y recurre a una liberación de la presión, como si estuviésemos bombeando el pedal para evitar el bloqueo o el clásico “amarre” de cualquier llanta. Esto sucede gracias al grupo de válvulas electromagnéticas, cuya velocidad de bombeo o interrupción es sorprendente: hasta 18 veces por segundo.

¿Y EL DE ESTABILIDAD?

Ya dispuestos los sensores en cada una de las ruedas con el sistema ABS, así como la existencia de un sistema de control y ajuste de la presión, para armar el ESC se agrega una segunda computadora, un sensor de giro en el volante y un sensor de guiñada o de giro sobre el eje vertical.

Así, el ESC aprovecha la capacidad electrohidráulica del ABS, pero requiere independencia de actuación en cada rueda. La intención es lograr que el vehículo mantenga su trayectoria a pesar de las condiciones que pudiera presentarse, siempre dentro de los límites de la física.

La gráfica lo explica mejor: en una curva deslizante, el control de estabilidad llega a detectar que alguna de las ruedas tiene más velocidad y si el sensor del volante y el de guiñada alertan sobre una velocidad o ángulo de pivote más allá de lo estipulado, la computadora frena de manera independiente e inmediata la rueda que permita insertar al coche en su trayectoria original.

Así, en una curva a la izquierda, si el eje trasero tiende a salirse hacia su derecha, el control de estabilidad actúa sobre la rueda delantera derecha. Esto evita el sobreviraje (oversteer).
Por el contrario, si el coche en la misma circunstancia presenta un fuerte subviraje (understeer), es decir, se va de frente, la computadora frena la rueda trasera izquierda para insertar al auto. Quizá no suene lógico al inicio, pero en la práctica resulta muy efectivo.

EL FUTURO

Hoy, las nuevas generaciones de control de estabilidad (ESC) ya coordinan más funciones como el activado de las cortinas de aire en caso de volcadura, asistencia de frenada de emergencia, control de tracción y varios extras más que le otorgan a este protector electrónico un alto nivel de confiabilidad. Todavía están en fase de expansión, pero dada la rapidez tecnológica de estos días, muy pronto los veremos en autos de casi todos los segmentos.

jueves, 14 de febrero de 2013

¿Qué son los sensores para estacionarse?

Los sensores para estacionarse son dispositivos de asistencia al estacionamiento basados en unos sensores que se instalan en los parachoques del vehículo, especialmente en los traseros, para informar de los obstáculos que puedan existir en los ángulos muertos de visión, así como de la distancia disponible para maniobrar.

Dichos sensores se activan cuando se utiliza la marcha atrás y si detectan, a una distancia inferior a dos metros cualquier obstáculo como, por ejemplo, otro vehículo, una pared o muro, avisan al conductor mediante una señal acústica (convertida en un pitido) aumentando su intensidad, a medida que se aproxima al obstáculo y así evitar un posible golpe.

¿Qué tipos de sensores para estacionarse existen?

 

1.- Los sensores de ultrasonidos que van incorporados en los paragolpes y son fácilmente reconocibles ya que se trata de pequeños cilindros del tamaño de una moneda de un euro incrustados en las defensas. Normalmente son cuatro y funcionan emitiendo ondas de ultrasonidos que rebotan en los obstáculos. Este tipo de sensores tiene un radio de acción que oscila entre 130º y 160º de barrido horizontal y entre 50º y 60º en barrido vertical.

2.- Los sensores de detección electromagnética, colocados también en los paragolpes, pero que consisten en una tira metálica adherida al interior de éste. Su principio de funcionamiento se basa en detección de alteraciones del campo electromagnético producida por los objetos sólidos. Su detección es continua, cubriendo toda la parte trasera del vehículo y tienen la ventaja de que son más resistentes ante un posible golpe.

Los denominados sensores de obstáculos, instalados de serie en muchos vehículos sirven para estacionarse con seguridad y precisión tras advertir de la presencia de obstáculos fuera del campo de visión del conductor.

Hay que decir, también, que este tipo de sensores son muy sensibles a la suciedad, motivo por el cual conviene limpiarlos y revisarlos de vez en cuando, pues una fuerte lluvia o incluso barro acumulado puede influir en la eficacia de los mismos. Por último, éste dispositivo de ayuda al estacionamiento es un sistema auxiliar y que, en ningún caso, sustituye la visión del conductor.



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¿Qué es el LDW, o detector de cambio de carril?


Conocido por sus siglas LDW (de Lane Departure Warning), el detector de cambio de carril (o avisador de cambio de carril) es un sistema de seguridad activa que detecta la variación de trayectoria del vehículo sobre el carril e interpreta cuándo esta es involuntaria para avisar al conductor y evitar así colisiones con otros vehículos o salidas de vía.

Se trata de una opción que cada día incorporan más vehículos y que en sus versiones más avanzadas incluso corrige la trayectoria cuando el conductor no responde a las alertas que le envía el sistema. La idea es que el vehículo se mantenga en su carril y que no lo abandone si no es que el conductor realmente quiere realizar una maniobra de desplazamiento lateral con invasión del carril contiguo.

Detección de la desviación de trayectoria en el LDW

 

Para detectar la desviación de la trayectoria, el LDW emplea sensores que siguen el trazado de las marcas viales. Estos sensores pueden ser de tipo cámara, montados en el parabrisas, láser en el frontal o, de forma más minoritaria, infrarrojos montados en el parabrisas o en los bajos del vehículo. El sensor va realizando una lectura de las marcas viales longitudinales, ya sean líneas continuas o discontinuas, e informando a la centralita del LDW.

Dependiendo de la velocidad, del grado de giro del volante, de la activación o no de los intermitentes, en función de los parámetros que tenga programados el sistema determina que el conductor ha perdido la trayectoria del carril y le avisa, normalmente con una señal acústica y otra visual que se aprecia en el panel de instrumentos.

De forma adicional, hay modelos en los que el sistema hace vibrar el volante o incluso el asiento para alertar al conductor del riesgo de pérdida de control del vehículo. En estos casos, vale la pena conocer el sistema para estar prevenido contra sustos.

Corrección de la trayectoria en el LKS

 

Introducimos otras siglas: LKS (de Lane Keeping System), que es la evolución lógica del LDW. Si el LDW se dedica a detectar el problema y avisar de él, el LKS tiene por misión mantener el coche en el carril, y eso lo hace normalmente actuando sobre la columna de la dirección para girar las ruedas de manera que el vehículo permanezca en el carril. Para evitar malos usos, algunos sistemas LKS avisan al conductor cuando no detectan sus manos colocadas en el volante.

A la práctica, la mayoría de estos sistemas pecan de un problema común, y es que no siempre son capaces de detectar el problema, bien porque las marcas no sean visibles de forma suficiente, bien porque el sensor no termine de reconocerlas.
Desde luego, en ningún caso podemos confiar en el avisador de abandono involuntario de carril o en el corrector de la trayectoria de forma absoluta.

Por encima de estos sistemas, el ojo humano y el sentido común son los mejores elementos de seguridad activa. Pero si encontramos el LDW o el LKS instalados en un coche, no está de más saber cómo funcionan y cuáles son las limitaciones que tienen.

martes, 15 de enero de 2013


¿Qué son las luces adaptativas y automáticas?
Sistemas que permiten una iluminación automática de la carretera sin la intervención del conductor y sin perjuicio de los demás usuarios de la vía.


Con sendas palabras hemos intentado juntar todos los sistemas de iluminación existente que van más allá de los faros más simples, compuestos por luces de posición, cruce o cortas y carretera o largas.
A lo largo de los últimos años, la iluminación de los vehículos se ha hecho cada vez más compleja en busca de una mejor visibilidad en condiciones de poca luz pero a la vez sin molestar a otros usuarios de la vía. Veamos su evolución.

Luces de giro estáticas

Las primeras innovaciones en el campo de la iluminación adaptativa vinieron de la mano de las luces de giro estáticas. Éstas, situadas normalmente junto a los antinieblas en la parte inferior de la defensa delantera y tienen como fin iluminar la zona a la que vamos a acceder con nuestro vehículo.
Se encienden cuando activamos el indicador de giro (intermitente) o bien giramos el volante unos grados preestablecidos a velocidad moderada. Mientras dure la maniobra y las ruedas se encuentren giradas, la luz de giro estática iluminará nuestro nuevo camino. Una vez enderezada la dirección del vehículo, estas se apagarán lentamente.

Luces dinámicas en curva

El siguiente paso en la innovación de los faros de los vehículos fue incorporar las luces dinámicas en curva. Estas son capaces de girar de forma coordinada con la dirección del vehículo permitiendo que el haz de luz siga el trazado de la carretera, incluido en las curvas.
Para ello, pequeños motores eléctricos mueven los faros de xenón unos pequeños grados en función de unos parámetros establecidos, permitiéndonos al contrario que con los faros convencionales, ver en las curvas. En el siguiente vídeo podéis verlo de forma gráfica.

Asistente de luces de carretera

Vamos un poco más allá, concretamente con el asistente de luces de carretera que como su propio nombre indica, es capaz de activar las luces de carretera (largas) siempre que sea posible y no deslumbre a otros usuarios de la vía.
Se vale de una cámara situada en la zona del retrovisor interior que es capaz de reconocer las luces de los vehículos que vienen de frente, las traseras de los que nos preceden o bien las zonas iluminadas en población.
Una vez activado, él se encarga de conmutar entre las luces de cruce o carretera en función de las necesidades, intentando mantener el máximo tiempo posible las luces largas encendidas para conducir con la mayor seguridad. De nuevo podéis echad un ojo al siguiente vídeo en el que se aprecia gráficamente como funcionan.

Asistente de iluminación predictiva

El último paso en cuanto a los sistemas de iluminación es el asistente de iluminación predictiva que gracias a la información facilitada vía satélite es capaz de saber con antelación cómo será el recorrido de la carretera y con ello gestionar la mejor iluminación en cada momento.
Este asistente se vale de todos los sistemas anteriores además de la información del navegador, de forma que el solo es capaz de decidir cuándo usar las luces de giro estáticas, las luces dinámicas en curvas y el asistente de luces de carretera; siendo este el más seguro en cuanto a seguridad activa y el que menos intervención necesita por parte del conductor. Un último vídeo nos explica cómo opera el sistema.